Gobierno de España Ministerio de Educación, Cultura y Deporte Consejo Superior de Deportes

Aplicación territorial

Una de las atribuciones y funciones más importantes de la Administración del Estado en relación a las competencias que han sido transferidas a las administraciones territoriales y locales es la de difundir, trasladar y colaborar en el desarrollo de las directrices y recomendaciones europeas e internacionales con quienes tienen la capacidad –exclusiva o compartida– de su puesta en marcha.

Esa atribución representa una de las razones del Plan A+D: transmitir los objetivos, líneas estratégicas, recomendaciones, programas y medidas que hagan posible que nuestro país alcance niveles de práctica de actividad física comparables a los europeos de los países más desarrollados. 

El Plan A+D parte de la premisa del liderazgo compartido entre CSD y Comunidades Autónomas en la aplicación efectiva del mismo, sin olvidar la función directa de las Corporaciones locales en las acciones concretas sobre el territorio. Ese liderazgo significa actuar directamente en aquellas competencias y materias en las que normativamente esto es posible por cada una de las administraciones, pero sobre todo significa liderar y coordinar el trabajo a desarrollar conjuntamente entre el  propio CSD y las Comunidades Autónomas; entre éstas y las Corporaciones Locales en su ámbito territorial; y entre el CSD y los Ministerios o unidades de estos responsables de materias concretas: Educación, Sanidad, Igualdad y Política social. 

 

1 La competencia exclusiva de las Comunidades Autónomas en materia deportiva

La organización política y administrativa del Estado español otorga  a las Comunidades Autónomas la competencia exclusiva en materia deportiva en su territorio. Eso significa la capacidad política, administrativa y económica de desarrollar el deporte en su territorio, tanto en la capacidad normativa y organizativa del mismo (leyes, decretos y resto de normativa) como en las acciones en torno al impulso y promoción de la actividad física y el deporte: construcción y gestión de equipamientos deportivos, apoyo a las estructuras deportivas asociativas, formación de los responsables del sistema deportivo, apoyo al deporte en edad escolar, apoyo al deporte de alto nivel en su territorio, etc. En ese sentido, la descentralización producida en los años 80 ha supuesto, sin lugar a dudas, un impulso fundamental al desarrollo deportivo español y, especialmente, a la dotación de infraestructuras –gracias al esfuerzo conjunto de las Comunidades y de las Corporaciones Locales, principalmente de los Ayuntamientos–. 

Muchos de los objetivos, estrategias y medidas del Plan A+D exceden del campo estrictamente deportivo. En efecto, dos de los aspectos más importantes para incrementar la actividad física de la población española tienen que ver con materias o competencias que sobrepasan el marco deportivo y sobre las que la Administración del Estado posee competencias básicas de regulación y ordenación y las Comunidades Autónomas de ejecución. Es el caso de las competencias en Sanidad y en Educación básica, donde el papel de coordinación entre los dos niveles de la administración va a ser más necesario que nunca. Lo mismo ocurre en los ámbitos de la igualdad de género, en las políticas cohesión social o en las de transporte y movilidad urbana.

De ahí la importancia del trabajo transversal en cada una de las Comunidades Autónomas entre las Áreas deportivas de las mismas y el resto de las unidades que pueden abordar medidas concretas con el mismo fin. La unidades deportivas de las CCAA deben de ser conscientes de que, para ellas, es una oportunidad que los diferentes departamentos de sus Gobiernos pongan en marcha acciones orientadas a cumplir los objetivos señalados en el Plan. 

Las  Comunidades Autónomas, según su  propio criterio, tienen dos formas de abordar su implicación en el presente Plan y, de acuerdo a sus competencias, afrontar el desarrollo de las directrices internacionales y nacionales:

  • Crear y poner en marcha un Plan propio en su Comunidad
  • Adaptar el Plan A+D a su ámbito territorial

 

La primera posibilidad de integración y desarrollo del Plan A+D en su territorio pasa por la creación de un Plan propio, con una metodología similar o inspirada en la abordada en el Plan estatal, con grupos de trabajo sobre áreas temáticas definidas, participación e implicación de expertos, mecanismos de coordinación transversal con áreas relacionadas (educación, salud, igualdad, etc…), identificación de diagnóstico, objetivos, programas, medidas e indicadores. Este ejemplo ha sido seguido ya por algunas Comunidades Autónomas en los dos últimos años. 

La segunda posibilidad de implicarse en torno al Plan es la adaptación al mismo en el territorio de cada comunidad autónoma. Es decir, adaptar, con un esfuerzo organizativo menor pero siempre con implicación de un grupo de personas de la estructura deportiva de la Comunidad, del Plan A+D y sus elementos más significativos a las peculiaridades y realidades de cada territorio y de cada sociedad. Esta adaptación podría seguir las siguientes fases:

 

 

Del conjunto de las 100 medidas del presente Plan A+D, se han identificado 52 susceptibles de aplicarse territorialmente en las Comunidades Autónomas o que tienen, como ámbito de desarrollo natural, el espacio autonómico. Con ese número de medidas, más las propias que  cada comunidad autónoma pueda incorporar en función de su diagnóstico propio o de sus características específicas, podría reducirse el número de programas para hacer el Plan más didáctico de cara a su posterior proyección exterior, ejecución y control.

En definitiva, cada comunidad autónoma tiene la competencia de abordar este proceso de la manera más eficaz según su criterio, manteniendo los objetivos y propósitos generales del Plan A+D, reseñados con anterioridad y las recomendaciones internacionales en la materia. 

 

2 Las competencias locales: ayuntamientos, diputaciones, cabildos consells y comarcas

En España, los mayores impulsores de la práctica de la actividad física y deportiva desde el sector público orientada al conjunto de los ciudadanos han sido, desde 1980, las Corporaciones Locales y, especialmente, los Ayuntamientos. Y es en el ámbito local donde se desarrollan y tienen sentido muchas de las medidas que integran el Plan A+D. Son en sus instalaciones deportivas, parques, riberas, caminos, donde la mayoría de los ciudadanos practican la actividad deportiva; son las Corporaciones Locales quienes disponen de equipos técnicos, personas y recursos para el desarrollo del deporte;  y son quienes materializarán, en el día a día, muchas de las medidas que conforman el Plan.

Aunque dos de las líneas estratégicas más importantes del Plan –el desarrollo del deporte en la edad escolar  y la prescripción de la actividad física en el sistema sanitario- corresponden a iniciativas y decisiones conjuntas de las autoridades educativas y sanitarias en los ámbitos estatal y autonómico–, la incorporación de las Corporaciones Locales a la ejecución del Plan constituye uno de los ejes fundamentales de cara a la efectividad del mismo. Solo implicando a las corporaciones locales llegaremos realmente al conjunto de los ciudadanos y ciudadanas. 

A diferencia de lo propuesto para las Comunidades Autónomas, la adaptación del Plan A+D a las Corporaciones Locales debe de orientarse a la adhesión de las mismas al Plan, incorporando y “personalizando”, tanto en sus acciones diarias como en sus planes y programas a corto y medio plazo, medidas y acciones del Plan A+D cuyo ámbito de aplicación es el territorio local y su contenido se enmarca dentro de las competencias locales. Así pues, no se pretende que cada Ayuntamiento, Diputación, Cabildo, Consell o Comarca cree su propio Plan A+D, sino que diversas medidas del mismo –existen al menos 21 plenamente aplicables en el nivel local– sean impulsadas en el marco de sus propios programas deportivos locales. 

Esa implicación de las Corporaciones podrá materializarse  y visualizarse en el futuro solicitando a los Ayuntamientos y otras Corporaciones Locales su adhesión al mismo, a través del compromiso de desarrollo de determinados puntos y acuerdos generales para asumir los objetivos y líneas estratégicas del Plan A+D de carácter inequívocamente local. En este sentido, es conveniente mencionar la necesaria colaboración y participación en este proceso de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) como institución aglutinadora de todas las Administraciones Locales. 

Evidentemente, no todas las medidas y acciones son susceptibles de ser abordadas por todas las administraciones locales, ni todas estas que se adhieran deben de abordar las mismas; así, hay medidas que solo tienen sentido en aquellas Corporaciones de una determinada dimensión, en municipios u otras unidades territoriales de un determinado número de habitantes, que poseen estructuras sólidas organizativas o programas importantes de desarrollo deportivo,  y no tienen sentido en municipios pequeños o incluso medianos. Por otra parte, existen otras medidas y acciones que, sin embargo, sí son aplicables al conjunto de municipios que poseen servicios deportivos. 

 

3 El asesoramiento externo del CSD

Tanto para los procesos de elaboración de un Plan específico como de adaptación del Plan A+D, adhesión al mismo  y seguimiento en el ámbito autonómico o local, el Consejo Superior de Deportes ofrece su colaboración y apoyo. Esta colaboración adquiere más sentido en la medida en que la comunidad autónoma es más pequeña y sus estructuras organizativas son más limitadas. 

Las Comunidades Autónomas y las Corporaciones Locales deben saber que tienen en la Administración deportiva del Estado un apoyo para la puesta en marcha de este proceso. El Consejo Superior de Deportes es consciente de que sin la participación activa de las Comunidades y de las Corporaciones Locales, éste Plan difícilmente puede cumplir su objetivo fundamental de incrementar la práctica de la actividad física y el deporte en la población española, que, como se señala en el diagnóstico, alcanza valores muy por debajo de los países de referencia y de los valores señalados por los expertos en salud.